Trabajando con el médico

Establecer una buena y efectiva comunicación con su médico es muy importante ya que ambos necesitan una información clara y concisa para planificar su cuidado y tratamiento.

Este trabajo en equipo ayudará a obtener unos resultados óptimos con el tratamiento.

Recuerde que para obtener la mejor atención que el médico pueda darle, será necesario que se establezca un alto grado de comunicación entre usted y su médico. Cuanta más información tenga el médico sobre su estado físico y anímico, mejor podrá ayudarle en el proceso de su enfermedad.

Crear una comunicación óptima no siempre es fácil y puede requerir mayor o menor esfuerzo por ambas partes. Pero si se consigue, el resultado será útil para el médico y beneficioso para usted.

Los médicos no suelen molestarse por las preguntas que les hagan sus pacientes. Es más, agradecen todas las preguntas, comentarios y planteamiento de dudas que vengan de sus pacientes o familiares, ya que reflejan el interés y la participación activa de los pacientes en su propio proceso de curación.

Escuchar, preguntar y entender

Su médico le informará sobre aspectos importantes de su enfermedad. No dude en preguntar todo lo que desee hasta que tenga conciencia de haber entendido todas las explicaciones. En general cuanta más información reciba, mejor participará en su tratamiento.

Es una situación frecuente que, como consecuencia de la tensión que suele existir durante la visita con el médico, el paciente o su familia se sientan bloqueados y olviden plantear todas o algunas de las preguntas que tenían pensado hacer.

Una buena recomendación es apuntar en un papel todas las preguntas cuyas respuestas se desea conocer; el médico agradece tener un paciente interesado y colaborador. Si la terminología médica es difícil de comprender hay que pedir al médico que se explique de una forma inteligible.

Algunas preguntas que los pacientes suelen formular se presentan en la siguiente Tabla:

Dudas y preguntas mas frecuentes

  • ¿Qué tipo de cáncer tengo?
  • ¿Qué significa la palabra “estadio”?
  • ¿Qué pruebas me van a realizar?
  • ¿A qué profesionales del equipo me debo dirigir si tengo preguntas, quiénes son y cómo me pueden ayudar tanto a mí como a mi familia?
  • ¿Cuál es mi pronóstico y qué tratamiento me van a ofrecer?
  • ¿Porqué cree que éste es el mejor tratamiento para mí?
  • ¿Existen otros tratamientos?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento?
  • ¿Existe alguna manera de aliviar estos efectos secundarios?
  • ¿Cómo sabré si el tratamiento está funcionando positivamente?
  • ¿Qué pasa si no recibo este tratamiento?
  • ¿Tengo que ingresar en el hospital?
  • ¿Cuánto tiempo durará este tratamiento?
  • ¿Qué debo comunicar a mi familia y amigos acerca de mi enfermedad y cómo pueden ayudarme?
  • ¿Qué pasa si falto a un tratamiento?
  • ¿En qué aspectos cambiará mi vida?
  • ¿Qué síntomas o problemas debo de comunicar inmediatamente?
  • ¿A quién debo acudir o llamar si me encuentro mal?
  • Si yo o mi familia necesitamos ayuda, ¿disponen de asistentes sociales, psicólogos y psiquiatras que nos puedan ayudar?

Por otro lado también es habitual que, estando un paciente ante un médico que le acaba de anunciar el diagnóstico, la preocupación o la sorpresa produzcan emociones tan negativas que el paciente se olvide de las explicaciones que el profesional le ha dado. Si esto ocurriera no hay que dudar en ponerse de nuevo en contacto con el médico y, si es necesario, acudir con un familiar o persona de confianza.

Entender las explicaciones sobre su enfermedad siempre ayudará al paciente y le permitirá participar y colaborar más activamente y con mayor seguridad en el tratamiento.

  • Si no ha entendido alguna explicación, pregunte de nuevo.
  • Si antes de la visita con su médico le surgen preguntas, anótelas y hágalas en el momento oportuno durante la visita.
  • Comience preguntando las dudas que más le preocupen.
  • Si necesita más tiempo para comunicarse con su médico no dude en decírselo; en el caso que él no pueda debido al volumen de visitas a atender, puede planificar otra visita o bien le orientará a otro compañero, enfermera o persona de su confianza.
  • No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de realizar cuantas preguntas se quieran y tantas veces como se desee.

Fuente: Pfizer. Manual para el paciente oncológico y su familia https://www.pfizer.es/salud/servicios/publicaciones/manual_paciente_oncologico_su_familia.html